Jueves 30 de junio de 2005

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Al cierre del gobierno foxista, tal y como sucedió con las administraciones corruptas de los gobiernos priistas, los órganos de control, vigilancia y fiscalización deben estar muy atentos para disminuir las irregularidades y los desvíos de fondos públicos.

Así, un caso que debería ser investigado por la Secretaría de la Función Pública es la contratación sin licitar de los servicios de una empresa alemana de mensajería, DHL, que hizo el Servicio Postal Mexicano, sobre todo porque esta oscura maniobra ocurrió antes de que se aprueben las modificaciones a la Ley del Servicio Postal Mexicano, que permitirán al gobierno federal concretar alianzas estratégicas de ese servicio con sus similares de otros países para hacer frente a la competencia desleal que desarrollan otras empresas de mensajería. Pero el principal problema es la falta de transparencia, el manejo irregular del caso y la presunción de hechos de corrupción en la operación de un servicio que es muy importante para los mexicanos.

Esta falta de transparencia en el manejo de la información ha provocado que varias empresas mexicanas de mensajería y paquetería soliciten a través del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) el documento que avala dicho contrato para conocer los términos en los que Sepomex inició su relación de negocios con DHL, y saber si esta operación fue avalada por la Secretaría de la Función Pública o se trata simplemente de una irregularidad más del gobierno del cambio.

La misma Asociación Mexicana de Mensajería y Paquetería, a cargo de Manuel Armendáriz Etchegaray, solicitó desde el año pasado copia del contrato entre Sepomex y DHL; sin embargo, se toparon con una cláusula de confidencialidad firmada por ambas empresas, lo que permitió al organismo gubernamental a negarse a entregar dicha información, como si el manejo de fondos públicos que tiene Sepomex fuera un asunto privado.

Primero, Sepomex se equivoca al creer que puede manipular la información mediante una cláusula de confidencialidad, pues este es un caso de excepción que otorga la misma ley en la materia, pero el hecho de firmar un contrato una empresa pública con otra privada como DHL, es más que imposible que pueda haber confidencialidad, salvo que la corrupción sea tan grande que el temor de que los mexicanos conozcamos dicho contrato los preocupa. En segundo lugar, no puede ser un asunto de seguridad nacional en donde una de las partes involucradas es una empresa extranjera, en este caso alemana, que simplemente está haciendo negocios con el gobierno mexicano, así que seguramente el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública obligará a Sepomex a abrir esa información que guarda celosamente sin motivo alguno.

Por ello la molestia de las empresas mexicana de paquetería y mensajería está más que justificada, pues dicho contrato no se sometió a una licitación pública internacional, lo que perjudica la participación de las compañías nacionales en el mercado.

Ante la negativa de Sepomex de abrir la información sobre el contrato otorgado a DHL en septiembre del año pasado, la Asociación Mexicana de Mensajería y Paquetería solicitó a la Secretaría de Relaciones Exteriores copia del contrato, petición que aún espera respuesta y que ha metido en un aprieto a la cancillería.

La Asociación Mexicana de Mensajería y Paquetería no agrupa a empresas que le hacen competencia desleal a Sepomex, lo que sucede es que hay preocupación en el sector por el convenio firmado con el correo alemán Deuch Post y que incluye DHL para valerse de ellos en los servicios internacionales del correo mexicano.

Si Sepomex consideró que esos servicios debía subcontratarlos, porque no los licitó y porque no invitó a empresas mexicanas, y si quiere hacer un concurso internacional, porqué con un correo alemán que es propiedad del gobierno alemán y que además de acuerdo con la ley de vías generales de comunicación esta impedida una entidad pública mexicana de contratar con un gobierno extranjero.

Entre los argumentos a favor de Sepomex, es que de acuerdo con la Ley de Obras Públicas y Adquisiciones puede hacerse el contrato mediante invitación directa, porque supuestamente sólo una empresa como DHL puede proporcionar dicho servicio. Pero entonces si no hay ilícito alguno, para ocultar el convenio y negarse a hacerlo público.

La Masacre de Aguas Blancas: EPR

Con motivo del décimo aniversario del magnicidio gubernamental en el paraje de Aguas Blancas, en el municipio de Guerrero, el grupo guerrillero PDPR-EPR envió un pronunciamiento sobre ese lamentable crimen y una fuerte crítica al actual gobierno guerrerense que encabeza el perredista Zeferino Torreblanca. Esta es la parte sustancial del texto:

En los primeros 90 días del “nuevo” gobierno de Zeferino Torreblanca, los problemas en nuestro estado siguen vigentes. Han sido 90 días de reclamos de nuestro pueblo, 90 días de respuestas ambiguas, 90 días de soluciones a medias, 90 días de declaraciones torpes de Zeferino Torreblanca. En fin, tres meses de un gobierno sordo y soberbio.

La huelga de hambre de 5 presos políticos es una prueba más de la intransigencia del gobierno estatal. Esta huelga de hambre tiene su origen, en la inocencia de los presos de conciencia, en el reclamo justo contra la fabricación de delitos y el abuso de poder, sin embargo sólo escuchan que: “el gobernador no es el todopoderoso que de la noche a la mañana dice quién está en la cárcel y quién está fuera”. Estas declaraciones torpes e irresponsables, sólo nos llevan a pensar que entonces ¿sabrá el gobernador cuáles son sus responsabilidades? No se trata de sentirse el todo poderoso, porque no lo es. Señor gobernador, no se trata de hacer de la estupidez gubernamental la esencia de su política.

La huelga de hambre tiene razón de ser, tiene conciencia y corazón, tiene lo que al gobernador le hace falta: congruencia y responsabilidad.

Es importante tomar en cuenta que cuando un gobierno cambia de color y de siglas por que sus intereses así lo han marcado, es casi imposible que cambie su pensamiento y su conducta, prueba de ello es el gobernador. Zeferino hasta hoy no ha cambiado, es el mismo empresario que tiene la visión de proteger a su clase y tiene como fin: golpear a los jodidos.

Las respuestas demagógicas del gobierno siempre serán las mismas, independientemente del partido que hoy gobierne, pero la solidaridad de la gente, de nuestro pueblo siempre será distinta. Los presos políticos en huelga de hambre no deben de detenerse por buscar su libertad, deben de continuar luchando en ese camino del compromiso y la coherencia.

Ustedes ya iniciaron lo que es necesario, no desistan en este comienzo, no permitan que el engaño socave su actitud. Por la libertad y por la solidaridad estamos con ustedes, por su lucha estaremos pendientes.

También, queremos mencionar el injusto encarcelamiento del campesino ecologista preso Felipe Arriaga Sánchez, quién no sólo se ha enfrentado a un proceso jurídico aberrante, sino también a esas declaraciones de funcionarios, que lo único que han sabido hacer es seguir cerrando el paso a la libertad y a la inocencia de los luchadores sociales.

El conflicto de la Parota es una muestra más de lo que el actual gobierno no quiere resolver, sus soluciones están en función de ser cómplice de la privatización, en dar a como dé lugar luz verde al capital transnacional. No sorprende hasta hoy el quehacer de Zeferino Torreblanca, sus pasos van marcando lo que últimamente ha sido: “Buen empresario”, mal gobierno.

En fin los grandes problemas de nuestro estado continúan, porque no existe hasta este momento proyecto alguno que realmente esté con los intereses de los desprotegidos. Lo que prevalece es esa vieja política, que fomenta la militarización en el campo y la ciudad, en lugar de resolver los conflictos sociales que se han anquilosado en Guerrero. Con Torreblanca prevalece la política de la intolerancia y no de la razón, prevalece ese lenguaje cantiflesco que dice mucho pero que no dice nada. En estos 90 días sólo hemos escuchado argumentos falsos, comparaciones absurdas, culto a su personalidad, negaciones a la realidad y fantasías tropicales que solo al gobernador se le ocurre decir.

Mientras esto sucede, el PRI y Rubén Figueroa Alcocer reconstruyen su partido, tanto en los municipios como en el actual gabinete de Zeferino, con toda impunidad el caciquismo teje nuevamente sus redes de complicidades desde los altos funcionarios hasta los caciques regionales. En fin, hasta hoy nada de soluciones, ni mucho menos justicia. Por eso tenemos razón en nuestra existencia señor gobernador.

Por lo anterior, que se puede esperar de dar justicia a los familiares, quienes después de 10 años mantienen presente en la memoria a sus seres queridos. Que se puede esperar del castigo a los verdaderos responsables de la masacre de Aguas Blancas. Reiteramos que para este “nuevo gobierno” de lo que se trata dice: “no se le dará gusto a nadie” y “borrón y cuenta nueva”.

Señor gobernador de lo que se trata es que aplique la justicia a quienes el asesinato fue y es parte de su política, se trata de que asuma su responsabilidad constitucionalmente, se trata de llamar a cuentas a Rubén Figueroa, se trata de reabrir el caso de Aguas Blancas, se trata de que la impunidad desaparezca en nuestro estado. Efectivamente no se trata de venganzas, pero tampoco se trata de dejar impune un acto sanguinario. 10 años han pasado y no hay visos de soluciones, la estrategia del estado sigue siendo la misma, declarar y no hacer nada. Ayer fue el PRI y hoy es el PRD de Guerrero.

10 años y las heridas siguen abiertas, antes nos decían que el caso estaba resuelto, hoy nos dicen que olvidemos y empecemos de nuevo. Ayer el figueroísmo no escuchaba, asesinaba, esperemos que hoy nos escuchen para que no nos asesinen.

10 años y no olvidamos, nuestra memoria le dice a nuestros 17 compañeros masacrados un 28 de junio que aquí estamos, que no nos hemos ido, que esperamos con sigilo, que aguantamos con esa idea que les dijimos, que sus vidas han creado otras que son las de nuestros hijos, que no vamos a desfallecer, que nuestros 41 años de permanencia en la revolución es vigencia y vida, que los llevamos en nuestro andar, que en cada tarea que nos encomiendan están ustedes, si ustedes, que nos han hecho llorar, para que con estas lágrimas construyamos el Guerrero y el México que siempre soñamos. Así es compañeros, hermanos, camaradas, 10 años que nos han enseñado a permanecer.

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