Lunes 19 de octubre de 2009

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Por la red telefónica privada el nuevo secretario de Agricultura, Francisco Mayorga, recibió la llamada de la secretaría particular de la Presidencia de la República para ser citado de inmediato a la residencia oficial de los Pinos. Preguntó si llevaba algún documento que tuviera que explicar a su jefe Felipe Calderón, pero la respuesta fue que sólo acudiera de inmediato. Sin demora, Mayorga se trasladó al encuentro, pensaba que se trataba de una reunión más para atender alguno de los muchos problemas en que el gabinete calderonista ha metido al país.

Su sorpresa al llegar a Los Pinos fue que él era el único citado y que el presidente lo recibiría en cualquier momento. Ansioso, Mayorga se frotaba las manos; pasaron varios minutos antes de que Calderón ordenara su ingreso a la oficina presidencial. Un saludo frío anunciaba un reproche o un regaño mayor. El reclamo no se hizo esperar.

El motivo era que dos empresas propiedad del nuevo secretario de Estado y de su familia, han obtenido beneficios económicos de la misma Secretará de Agricultura que ahora él encabeza, así como recursos de otras dependencias del gobierno federal, lo que coloca a Mayorga en un delicado conflicto de intereses y abuso de poder.

Este nuevo caso de posible corrupción hace recordar otro hecho similar en donde el mismo Felipe Calderón tuvo que salir a defender a su entonces secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, quien había firmado contratos en su dualidad de empresario y servidor público con la paraestatal Petróleos Mexicanos. La diferencia ahora es que mientras Mouriño era el amigo más cercano del presidente, Mayorga llegó al cargo por una situación meramente circunstancial, de tal manera que no podría escaparse de la severa llamada de atención.

Calderón recriminó la torpeza del secretario de Agricultura, al punto de advertirle que si el asunto crecía aún más entre los opositores al gobierno y en los medios de comunicación, tendría que retirarse del cargo, pues las pruebas del tráfico de influencias y presunta corrupción en contra de Mayorga son evidentes, sobre todo en un momento de aguda crisis en donde Calderón debe rendir cuentas a la nación de todo gasto de dinero público.

La Ley Federal de Responsabilidades

El Capítulo I de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos indica en su artículo 8, fracción XI, que todo funcionario debe “excusarse de intervenir, por motivo de su encargo, en cualquier forma en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquéllos de los que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o parientes consanguíneos o por afinidad hasta el cuarto grado, o parientes civiles, o para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen o hayan formado parte”.

Indica que el servidor público podría incurrir en conflicto de intereses cuando “los intereses personales, familiares o de negocios del servidor público puedan afectar el desempeño imparcial de su empleo, cargo o comisión”.

En tanto, el inciso A del artículo 9 de la misma ley indica que “el servidor público que deje de desempeñar su empleo, cargo o comisión deberá observar, hasta un año después de haber concluido sus funciones, lo siguiente: en ningún caso aprovechará su influencia u obtendrá alguna ventaja derivada de la función que desempeñaba, para sí o para las personas a que se refiere la fracción XI del artículo anterior”.

Las pruebas que incriminan a Mayorga

Una investigación periodística de la reportera Erika Ramírez, publicada hace tres semanas en la revista Contralínea, dio cuenta puntual de cómo entre 2000 y 2008, dos empresas de Francisco Mayorga Castañeda: Industrias Melder y Semillas Caloro, recibieron “apoyos” económicos de las secretarías de Agricultura y de Economía, así como del Conacyt, en cuyo lapso el funcionario federal dirigió Aserca y la propia Sagarpa.

La información periodística explica cómo el titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Francisco Mayorga ha sido beneficiado con casi 3 millones de pesos mediante 16 subsidios de tres programas de apoyo operados por el gobierno federal, y más del 60 por ciento de esos recursos le fue transferido cuando se desempeñaba como servidor público en la administración de Vicente Fox.

Como empresario, relata la reportera Erika Ramirez, Mayorga Castañeda recibió recursos públicos de la secretaría donde él mismo era servidor público: primero, como director de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca), y después como secretario de Agricultura.

En los padrones de beneficiarios de Aserca –órgano administrativo desconcentrado de la Sagarpa– se confirma que Industrias Melder –empresa familiar del secretario de Estado–, obtuvo 1 millón 727 mil 33 pesos en 2000, 2005 y 2006, con 10 traspasos monetarios.

Durante el primer año en que esta agroindustria obtuvo recursos por 36 mil 600 pesos –del organismo dedicado a impulsar la comercialización de la producción agropecuaria en beneficio de los productores del campo mexicano–, Mayorga Castañeda fue invitado por Vicente Fox a formar parte del equipo de Javier Usabiaga Arroyo, entonces secretario de la Sagarpa. Es así como el empresario jalisciense ocupa el puesto de director en jefe de Aserca, cargo en el que se mantuvo hasta 2002.

El 28 de septiembre de 2005 releva al llamado Rey del Ajo y asume la responsabilidad de encabezar la dependencia. En este año, y hasta finalizar el primer sexenio panista, Industrias Melder es dotada con la mayor parte de los “apoyos” obtenidos en tres años. Sólo en 2006 recibió 1 millón 690 mil 433 pesos.

Luego de que el 7 de septiembre pasado el presidente Felipe Calderón colocara a Francisco Mayorga al frente de la Sagarpa en sustitución de Alberto Cárdenas Jiménez, en el portal de Internet de la compañía continúa el nombre del secretario de Estado, bajo el cargo de director general de la empresa, iniciada en 1949 por su padre Salvador Mayorga.

Los apoyos económicos de la Sagarpa

De acuerdo con los padrones de beneficiarios de Aserca consultados por la periodista Erika Ramírez, Industrias Melder obtuvo apoyos en 14 partidas durante los periodos 2000, 2005, 2006 y 2007, que ascienden a 1 millón 994 mil 755 pesos. A través del Programa de Apoyos a la Comercialización, la empresa dirigida por Francisco Mayorga obtuvo 36 mil 600 pesos, cuando el jalisciense ascendía a la dirección del órgano desconcentrado de la Sagarpa.

Un segundo apoyo fue dotado en 2005 por 11 mil 854 pesos, mediante el Subprograma de Apoyos para la Adquisición de Coberturas de Precios Agropecuarios, para cubrir las cuotas de 508 toneladas de maíz. Pero no fue sino hasta 2006, justo cuando asume la titularidad de la Sagarpa, cuando la empresa del secretario de Estado registra un incremento en las cifras de los subsidios entregados. Los montos fueron de 16 mil pesos hasta superar los 700 mil pesos, en el mismo año fiscal.

La comercialización de 635 toneladas de sorgo proveniente de Tamaulipas, fue lo que le permitió obtener 16 mil 189 pesos. Luego, las transferencias se incrementaron a 29 mil 614 pesos, por 1 mil 16 toneladas de maíz de Chihuahua. Le siguieron 32 mil 378 pesos por la comercialización de otras 1 mil 270 toneladas de sorgo de origen tamaulipeco y otras 2 mil 794 toneladas de la misma semilla sumaron 72 mil 764 pesos para la empresa.

Del estado natal del funcionario, Jalisco, se comercializaron 762 toneladas de maíz, lo que dejó en las cuentas de Industrias Melder 84 mil 197 pesos. El mismo producto, ahora originario de Chihuahua, sumó 143 mil 639 pesos a las cuentas de la compañía, por la cobertura de 3 mil 48 toneladas del cereal. Además, le fueron depositados 223 mil 524 pesos derivados de las operaciones realizadas con 2 mil 540 toneladas de maíz de Sinaloa, más 340 mil 294 pesos por 4 mil 699 toneladas de sorgo de Tamaulipas.

El Subprograma de Apoyos para la Adquisición de Coberturas de Precios Agropecuarios de Aserca dejó en los activos de la empresa jalisciense la cifra más alta registrada en las 14 operaciones, 735 mil 975 pesos, por cubrir la adquisición de 4 mil 953 toneladas de sorgo, cosechadas en el mismo estado. Extrañamente, para 2007, cuando Mayorga estaba fuera de cargos públicos, los subsidios registraron una reducción en sus operaciones. El total de tres movimientos financieros fue de 267 mil 721 pesos. El menor de ellos derivó de la comercialización de maíz, por 11 mil 227 pesos.

También administraron 121 mil 768 pesos por 2 mil 32 toneladas de maíz de Chihuahua y otras 3 mil 48, del mismo producto, por 134 mil 726 pesos, indican los montos aportados por Aserca para la cobertura de semillas. El programa está bajo la Coordinación General de Comercialización, que ordena a la Dirección General de Operaciones Financieras.

Las empresas hermanas

La investigación periodística llevó a Erika Ramírez a seguirle la pista al dinero público y allí se encontró con las empresas privadas propiedad de la familia Mayorga. Mexicana Industrial de Insumos Agropecuarios o Semillas Caloro es otra de las empresas que han obtenido recursos públicos por más de 850 mil pesos, y en la que el ahora secretario figura como presidente del Consejo de Administración, según muestra el Periódico Oficial del Estado de Jalisco, del 16 de abril de este año.

Semillas Caloro, dedicada a la producción de semillas híbridas de sorgo, maíz y alfalfa, obtuvo 845 mil 999 pesos a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que presidía el guanajuatense Juan Carlos Romero Hicks. Los recursos fueron transferidos bajo la justificación de incentivar los gastos en investigación y desarrollo de tecnología.

El proyecto MII8405159L2-2008-1 fue autorizado el último año en que se entregaran este tipo de estímulos. Su objetivo, muestran los archivos del Conacyt, era “incrementar la capacidad de la empresa para realizar la investigación y desarrollo de semillas híbridas, a través de la ampliación de su Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico, y estar así en condiciones de satisfacer las necesidades del sector agrícola, diversificando la oferta de semillas híbridas de hortalizas más propicias para su utilización en México y a un menor costo”.

Este tipo de estímulos fueron entregados durante la administración de Vicente Fox y los primeros dos años de Felipe Calderón a trasnacionales de diversos sectores de la producción. Tan sólo en la agroindustria, se asignaron 598 millones 923 mil 998 pesos durante 2007 y 2008. En tanto, se dejaron de lado a más de 25 millones de agricultores que subsisten en la extrema pobreza, y carecen de mecanismos tecnológicos para incrementar la producción en este sector. Junto con Mexicana Industrial de Insumos Agropecuarios se registran los nombres de Bimbo, Bachoco, Sabritas, Gamesa, Nestlé, Hérdez, Monsanto y Dow Agrosciences de México, entre otras.

El programa del Conacyt fue cancelado a inicios de este año ante la queja de investigadores y organizaciones del beneficio que se les había asignado a los corporativos internacionales.

La Secretaría de Economía fue otra de las entidades que dotó de recursos a Mexicana Industrial de Insumos Agropecuarios. En 2004 asignó 14 mil 928 pesos, según muestra el listado de beneficiarios del Fondo de Apoyo a las Pequeñas y Medianas Empresas. Los recursos entregados por esa secretaría, entonces al mando de Fernando Canales Clariond, se enmarcaron en el proyecto FP2004-3220 Aplicación Web, Materiales y Contenidos Electrónicos, que operó el organismo intermediario Asociación Mexicana de Estándares para el Comercio Electrónico.

Semillas Caloro, indica información publicada en su página de Internet, fue constituida en 1984 por un grupo de industriales agroprocesadores en Guadalajara, Jalisco –justo un año después de que Francisco Mayorga Castañeda ocupara el cargo de coordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco.

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